
Los labios son una de las zonas MÁS importantes de nuestro rostro.
No se trata de tenerlos perfectos – así wow – sino de aprovecharlos al máximo.
A continuación, algunos simples y rápidos datos que te darán ese toque para lucirlos realmente como quieres!
Labios gruesos: dibuja una línea en la parte inferior del labio, usando un delineador un tono más oscuro al de tu piel. Y delinea por dentro, pegado al borde. Usa colores mates y no muy brillantes o perlados.
Labios finos: dibuja una línea sobre el contorno usando un color natural y otra muy fina por fuera con un tono más oscuro. Luego, maquilla la parte interior con un color más claro. Esto provoca un efecto de volumen en tus labios.
Labios desiguales: Es cuando tienes un labio mucho más fino que el otro.
Para arreglar esto, delinea el labio por fuera para aumentar y por dentro para disminuir.
Recuerda usar un color natural: un tono más oscuro que el de tus labios y que la línea no sea muy gruesa,
ya que luego no lucirá natural.
Labios caídos: Aplica base de maquillaje (mismo tono de tu piel) en el labio, disimulando su color natural. Luego, delinea el labio inferior desde el centro asta los extremos con un color natural. Al llegar a la comisura olvídate de tu contorno natural, sigue la línea hacia arriba y luego maquilla con el labial que elijas y listo!
¿Ves que todo fue muy simple y sobre todo, rápido?
Es muy simple poder corregir esos “defectitos” que tanto te molestan, pero recuerda que esos mismos son los que convierten cada boca en una única.




